Soy una persona observadora, y, desde que empecé a trabajar, esa atención ha estado también puesta en cómo era mi relación con los pacientes, cómo se relacionan ellos con el médico y el entorno hospitalario, con sus acompañantes, con su cuerpo, con su salud.
Esto a la par que lo hago a nivel personal (en mis propias carnes), también observo cómo me relaciono con mi cuerpo, mi salud, etc…
A partir de ahí, estoy aprendiendo a reconocer los motivos que llevan a una persona a pedir una consulta, creencias en torno a la enfermedad, patrones rígidos en la relación médico – paciente, identificar de forma más precisa qué le ha llevado a enfermar…
Ahora siento que es el momento de plasmar estas reflexiones, ponerlas en voz alta y compartirlas porque, poder entender esto, me ayuda a comunicarme y trabajar mejor.
También sé que es necesario humanizar la medicina, ya que el uso prioritario de la tecnología, los protocolos médicos y el propio sistema, nos aleja de la persona que tenemos delante, nos dificulta desarrollar la escucha, la empatía, la intuición, y el reconocer al paciente en su totalidad, no como pequeños fragmentos.
La semilla hace referencia a que en cada consulta se siembra una pregunta, y la observación me ayuda a ver cómo brota la respuesta. Gracias a la interacción con los pacientes, tengo las ganas y la decisión de seguir plantando más semillas, y ver lo que sale.
Me llamo Laura y trabajo como neumóloga y espero que lo que leas de este blog te ayude a que broten tus propias respuestas.
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